sábado, 23 de diciembre de 2017

Diera v hlave - A Hole in the Head: The Holocaust as a Scar on the Body and Soul of the European Roma and Sinti de Robert Kirchhoff.

Cartel del filme “A hole in the head”.
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

Diera v hlave - A Hole in the Head The Holocaust as a Scar on the Body and Soul of the European Roma and Sinti de Robert Kirchhoff.
2016, Eslovaquia y República Checa, 90 minutos.

Lo primero que llama poderosamente nuestra atención de este poderoso filme es su título: “Un agujero en la cabeza”, afirma su director, Robert Kirchhoff, que con él se pretendía sintetizar el objetivo de la película, tras cada cicatriz existe una historia. Y si hay una herida profunda en el devenir del pueblo Romaní, esta es el Porrajmos. El documental parte de una narración sobre el genocidio Romaní que ha sido borrada casi por completo de la memoria europea y cuyos rastros de manera magistral, el director sigue meticulosamente, construyendo en su totalidad un monumento contra el olvido.

Jasenovac
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

El silencio ha rodeado el genocidio de los Romaníes durante la Segunda Guerra Mundial. Han sido los propios Gitanos los que, a pesar de las dificultades e incomprensión general, han logrado mantener durante años la memoria de su sufrimiento y las cicatrices, como prueba de aquello, que les quedaron como pueblo. Este valioso documental aborda con valentía y rigor la terrible huella de un pasado doloroso, tiempos de persecución y muerte sobrellevados por la naturaleza innata de los Gitanos, por su  actitud ante el mundo, la existencia y la vida. El objetivo primordial del filme no es otro que el de transmitir el recuerdo, la voluntad de sobrevivir a pesar del infierno y sobre todo el ansia de libertad. Sus cicatrices, visibles e invisibles, nos recuerdan que nunca debemos olvidar, que nunca debemos rendirnos.

Raymond Gurême.
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

Se trata de un ensayo documental y no de un documental histórico clásico al uso. A lo largo de sus noventa minutos huye de cualquier tipo de patetismo, centra su objetivo en los sobrevivientes, personas que viven con sus recuerdos, en los que el director aborda los mismos no a través del pasado sino del presente, es por ello por lo que no se emplean fotografías, imágenes o materiales de archivo. Otro aspecto muy interesante de la película resulta acerca de que el hilo conductor de la misma es la memoria frente al olvido, lo que pueden recordar los sobrevivientes y lo que la sociedad es capaz de recordar, es decir, la relación entre los testigos y la conciencia histórica de la sociedad actual. Algunas de las personas que aparecen en el filme narran sus historias por primera vez y muchos de ellos estaban convencidos de que nadie les creería. El hecho de que el genocidio Romaní generalmente se haya pasado por alto en la historiografía general también es el resultado de la forma en que esas personas que sobrevivieron se encerraron en sus comunidades y, ante el silencio e incomprensión que encontraron en administraciones y población, se aislaron aún más de la sociedad en general.

Fatima Dedić 
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

El rodaje de la película resultó bastante complicado, el director Robert Kirchhoff hubo de recorrer miles de kilómetros por toda Europa. Comenzó a rodar en la República Checa y Eslovaquia. Luego tuvo que detener su trabajo porque el productor, Boris Hochel, murió y el proyecto se estancó. Luego, una nueva productora Barbara Janišová Féglová, se unió a este sueño y decidieron ampliar el alcance geográfico de la película, Kirchhoff investigó e investigo cada vez más sobre el tema; durante su rodaje conoció al menos a cien personas, y quedó impresionado por la cantidad de sobrevivientes que todavía seguían vivos.

Rita Prigmore.
© Barbara janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

 El filme representa una elegía para las víctimas de un régimen monstruoso y la indiferencia humana ante ese sufrimiento.

Arnošt Vintr,
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

En el documental la voz corresponde a los sobrevivientes: Raymond Gurême, Fata Dedić, Nadir Dedić, Toti Dedić, Ladislav Welward, Ján Konček, Krystyna Gil, Karol Parno Gierliński, Rita Prigmore, Philomena Franz, Dragoljub Acković, Daniel Vojak, Fedor Gál, Markus Pape, Jan Hauer y Arnošt Vintr.

Karol Parno Gierliński
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema

Dirigida y escrita por ROBERT KIRCHHOF
Producida por BARBARA JANISOVA FEGLOVÁ / HITCHHIKER CINEMA, MARTINA SANTAVA (TELEVISIÓN CHECA, CZ), SONA KOMOVA (RADIO Y TELEVISIÓN ESLOVAQUIA) ROBERT KIRCHHOFF (ATELIER DOC, SK)
Edición por JAN DANHEL
Fotografía de JURAJ CHLPÍK
Sonido VACLAV FLEGL

Música MIROSLAV TÓTH

Raymond Gurême.
© Barbara Janisova Feglova / Hitchhiker Cinema