domingo, 19 de noviembre de 2017

Szczurowa - Ein Beispiel für den Völkermord an Sinti und Roma im besetzten Polen de Alexander von Plato y Loretta Walz


 “Szczurowa”
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma

Szczurowa - Ein Beispiel für den Völkermord an Sinti und Roma im besetzten Polen de Alexander von Plato y Loretta Walz.
1997, Alemania, 20 minutos.

Un mapa de Polonia repleto de puntos negros que representan los lugares donde los nazis acabaron con la vida de Romaníes, una voz en off, la cámara centra progresivamente la imagen hasta enfocar un par de puntos marcados en el mapa. Un pueblo polaco envuelto en la niebla, un hombre caminando solitario por una calle… Szczurowa, localidad cercana a Tarnów, Polonia, en las que en tiempo de la Segunda Guerra Mundial convivían pacíficamente varias familias gitanas, que tenían relaciones muy próximas con la comunidad polaca local, lo que a menudo daba como resultado matrimonios mixtos entre Gitanos y polacos.

En este documental los testigos y los sobrevivientes relatan los hechos que acaecieron en aquel lugar en la mañana del 3 de julio de 1943. Al alba, soldados alemanes rodearon el asentamiento donde vivían los Romaníes, los sacaron de sus hogares y en carros de los campesinos de la localidad los condujeron hasta el cementerio y allí el horror… más de 90 personas murieron fusiladas por ser Gitanas, incluyendo niños y ancianos. Posteriormente procedieron a enterrar sus cuerpos en una fosa común, robaron sus pertenencias y prendieron fuego a sus casas.

Krystyna Gil en el día de su primera comunión. 
Cuando tenía cinco años, sobrevivió a 
la masacre de la comunidad Romaní de Szczurowa.
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma

Debido a la gran cantidad de testigos de los fusilamientos y al hecho de que algunos miembros de la comunidad local fueran forzados a ayudar a los alemanes a trasladar y enterrar a los muertos, la tragedia de los residentes Romaníes de Szczurowa no se ha olvidado en la historia de la ciudad. La Sra. Krystyna Gil, que era una niña pequeña cuando todo ocurrió, y única sobreviviente Romaní de su familia, describe en el documental lo que sucedió, así como otros habitantes polacos que vivían en la aldea en aquel tiempo.

Dirigida por Alexander von Plato y Loretta Walz.
Producida por Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Das Falsche Wort de Melanie Spitta y Katrin Seybold.

Cartel del filme “Das Falsche Wort”
© Katrin Seybod Film GmbH

Das Falsche Wort de Melanie Spitta y Katrin Seybold.
1987, Alemania Federal, 85 minutos.

Nos hallamos ante una de las primeras incursiones del cine documental en la narración de la persecución y el asesinato de los Gitanos durante el período del nacionalsocialismo. Este filme va más allá de ser una mera exposición de testimonios de sobrevivientes, posee la valentía de denunciar el silencio y el abandono a que fue sometido el pueblo Romaní por parte de la administración alemana de la posguerra y mucho tiempo posterior a esta.

Las experiencias de aquellos que sufrieron la barbarie nazi y de sus descendientes capitalizan el hilo narrativo de la película. Tiene como punto de partida: "Se ha escrito todo, pero nada se sabe", para, a través de esos testimonios, documentos y grabaciones de archivo significar la denuncia de la injusticia y dignificar a las víctimas.

© Katrin Seybod Film GmbH

La idea de realizar el film nació de dos mujeres, Katrin Seybold (cineasta alemana) y Melanie Spitta (cineasta Gitana y alemana, además de valiente activista en la lucha por los derechos civiles de los Romaníes durante toda su vida. Su madre, había sobrevivido a los campos nazis, por el contrario, sus hermanos mayores fallecieron en Auschwitz-Birkenau). Ambas, preocupadas por conocer el destino que corrieron los Sinti y Romá durante la época nazi, emprendieron una ardua  y exhaustiva investigación mediante la que intentaban comprobar si los Romaníes, en Alemania, habían recibido las "compensaciones" que merecían tras el término de la II Guerra Mundial. En su búsqueda, hallaron en el Bundesarchiv y en archivos policiales gran cantidad de material y documentos que habían permanecido ocultos; escondidos por responsables de la administración germana con la intención de retrasar la compensación tanto como fuera posible, si no, evitarla por completo. El documental nos transmite el hondo dolor que en el pueblo Gitano provocó el silencio de la sociedad alemana para con los Romaníes, los jueces creyeron a los autores del genocidio, no a las víctimas; escucharon a los perpetradores del crimen genocida nazi en los procesos abiertos de compensación “Wiedelgutmachungsprozessen” como si se tratara de expertos en la cuestión, mientras que ignoraron a los sobrevivientes del genocidio.

© Katrin Seybod Film GmbH

La narración discurre a través de imágenes respetuosas y dignas de los Romaníes que sobrevivieron a la barbarie, posee una fortaleza maravillosa y un posicionamiento magistral en sus formas artísticas. Incluso tantos años después de su creación esta película documental continúa siendo un hito.

Dirigida por Katrin Seybold.
Producida por Katrin Seybod Film GmbH, Hamburger Filmfcirderung.
Guión de Melanie Spitta.
Edición por Annette Dorn.
Fotografía de Alfred Tichawsky, Heiner Stadler y Klaus Bartels.

Música de Georges Boulanger.

domingo, 6 de agosto de 2017

Porraimos: Europe’s Gypsies in the Holocaust de Alexandra Isles.

Cartel del filme “Porraimos”
© Alexandra Isles

Porraimos: Europe’s Gypsies in the Holocaust de Alexandra Isles.
2001, Estados Unidos, 57 minutos.

Lo primero que nos llama poderosamente la atención de este filme es su título: Porraimos (acción de devorar), esta es la palabra en romaní que se utiliza para denominar la singularidad del genocidio Gitano durante la época nazi. Lo segundo, que este film fue el primer documental estadounidense que centró su narrativa en la persecución nazi hacia los Romaníes, cincuenta y siete años después de la finalización de la II Guerra Mundial.

La película se sirve; de testimonios personales de sobrevivientes (Karl Stojka, Rita Winterstein, Julia Bäcker, Bozena Ruzickova, Antonia Krokova y la pintora judía checa Dina Gottliebova), historias conmovedoras de primera mano que dibujan la vida antes y durante el Porrajmos, así como de fotografías antiguas y metraje original del Departamento del Reich para la Higiene Racial, material que hilvana el eje narrativo temporal con el objetivo de exponer el trágico destino del pueblo Gitano durante el Porrajmos. La directora retrata, de forma inteligente y magistral, las distintas etapas por las que devino la persecución; registro, segregación e internamiento, que condujeron a la esterilización forzosa, a los experimentos médicos y que finalizaron con el exterminio.

PRIMERA PARTE DEL FILME (Desde el comienzo hasta 11:14)
            La película comienza con poderosas escenas en blanco y negro, acompañadas de música Romaní, que reflejan de forma veraz la vida Gitana anterior al horror; las familias numerosas con sus carromatos en el camino, los campamentos en mitad del bosque, bailes nocturnos alrededor de la hoguera, la música del violín, juegos infantiles, los trabajos artesanales...

Hombre con sombrero.
© Bundesarchiv


SEGUNDA PARTE DEL FILME (11:14 hasta el final)
            La segunda parte arranca mostrando imágenes de un desfile durante los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, en un estadio abarrotado rendido al culto del líder y la ideología del Reich. En contraposición, se muestra a dos niños Gitanos saliendo de una tienda con una cantara de leche camino de un campo de confinamiento. 1938, el Anschluss, la población austriaca se rinde a Hitler. En 1939, la policía prohíbe que los Gitanos circulen libremente por los caminos, a los que sorprenden son detenidos e internados en campos. 1939, los nazis entran en Checoslovaquia, se muestran las mismas escenas de júbilo entre la población ante la llegada del invasor. La directora pretende mostrar el contexto en el que las ideas raciales del programa nazi encontraron un perfecto caldo de cultivo.

            La narración da paso a fotografías del Dr. Robert Ritter y su equipo del Departamento del Reich de Higiene Racial en los campos de confinamiento de Gitanos. Escenas duras que ponen de manifiesto la puesta en marcha del proceso. Se recogen testimonios cargados de dramatismo donde los sobrevivientes narran la detención, la llegada a los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau y de Lety.

Robert Ritter extrayendo sangre a una mujer Gitana en 1936.
© Bundesarchiv

Particularmente dolorosas son las imágenes que muestran a un grupo de niños junto a unas monjas en el orfanato St. Josefspflege en Mulfingen y que fueron rodadas por Eva Justin, ayudante del Dr. Ritter, en 1943. Esos chiquillos serían enviados en mayo de 1944 al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, la mayoría de ellos murió allí.
           
Niños en el orfanato de St. Josefspflege en 1943.
© Bundesarchiv

La sobreviviente de origen judío Dina Gottliebova, cuenta como fue obligada en Auschwitz por el Dr. Josef Mengele a pintar retratos de hombres y mujeres Gitanos,​ como parte de las investigaciones del medico nazi

Retrato de mujer Gitana.
© Dina Gottliebova

El internamiento en el sector BIIe en Birkenau, los experimentos del Dr. Mengele, los que no regresaron, la liberación, dan continuidad a la narración.

Porraimos recuerda a las víctimas Gitanas, cuya persecución quedó durante mucho tiempo en el olvido, este filme representa uno de los primeros intentos por subsanar esa injusticia.

Porraimos
© Alexandra Isles

Dirigida por ALEXANDRA M. ISLES
Producida por CHALICE WELL PRODUCTIONS
Narrado por DEARBHLS MOLLOY
Edición por DOUGLAS ROSSINI
Fotografía de FRED GOLDEY
Música de violín ROBERT McDUFFIE

sábado, 24 de junio de 2017

Hidden Sorrows The Persecution of Romanian Gypsies During WWII de Michelle Kelso

Cartel del filme “Hidden Sorrows”
© In the shadow Productions

Hidden Sorrows: The Persecution of Romanian Gypsies during WWII. de Michelle Kelso.
2005, Rumanía y Estados Unidos, 56 minutos.

Esta extraordinaria película documental dirigida de forma magistral por Michelle Kelso y que lleva por título, Hidden Sorrows: The Persecution of Romanian Gypsies During WWII, recuerda las experiencias vitales de los Gitanos rumanos durante los años de la II Guerra Mundial, enmarcándolas en el contexto de sus vidas en la actualidad donde la pobreza, el olvido de las autoridades y el miedo recorren cada minuto de la película. El filme, además, muestra todo el arduo proceso de lucha por las compensaciones emprendido entre 1999 y 2003 por los sobrevivientes del Porrajmos.

El filme comienza rescatando imágenes de archivo en ellas se retratan escenas de la vida Gitana antes del genocidio; los oficios representativos de la población Romaní, sueños y esperanzas de un pasado que se nos fue.

El valor de la Memoria
© In the shadow Productions

A continuación, el documental se adentra en la dramática expulsión de los Gitanos rumanos a los campos en Transnistria. Los sobrevivientes comparten sus recuerdos reviviendo la memoria del horror. Hemos de reseñar que en Rumania, más de 25.000 Gitanos fueron deportados a la región de Transnistria, donde lucharon por sobrevivir a la enfermedad, la brutalidad, el hambre, el miedo, las ejecuciones masivas. Liberados en 1944, los Romaníes que sobrevivieron emprendieron su regreso a Rumania para intentar retomar el camino de unas vidas destrozadas en aquel infierno.

Hoy; derribando el silencio y el olvido.
© In the shadow Productions

 En la parte final, Hidden Sorrows revela de forma poderosa la lucha continua de los Romaníes por la búsqueda de la igualdad, en una sociedad que los ve como ciudadanos de segunda clase. Se examina el actual empobrecimiento de los sobrevivientes y sus descendientes, así como la discriminación a la que se enfrentan diariamente. Transcurridos sesenta años desde el fin de la guerra (en el momento de producción del filme), la deportación de los Romaníes aún no había sido reconocida en los textos de Historia, ni existían monumentos para conmemorar a las víctimas. Los valores de justicia y responsabilidad se abordan en el documental a medida que los sobrevivientes relatan sus experiencias cuando solicitaron fondos de ayuda humanitaria establecidos por fondos suizos y alemanes, a finales de los años noventa, para aquellos que sobrevivieron al Genocidio en Europa del Este.

Dirigida por MICHELLE KELSO
Producida por IN THE SHADOW PRODUCTIONS
Productor ejecutivo ALEXANDRU ALEXE
Edición por MELANIA OPROIU
Fotografía de GAIL SECKRETTAR Y MICHELLE KELSO
Música de CRISTIAN TARNOVETCHI
Asesoramiento histórico VIOREL ACHIM, RAPHAEL VAGO Y MARY NEUBURGER

jueves, 11 de mayo de 2017

Mémoires tsiganes, l’autre génocide de Idit Bloch y Juliette Jourdan

Mémoires tsiganes, l’autre génocide dirigido por Idit Bloch y Juliette Jourdan. Escrito por Henriette Asséo, Idit Bloch y Juliette Jourdan.
2011, Francia, 76 minutos.

Cartel del filme “Mémoires tsiganes, 
l’autre génocide”
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

Este extraordinario documental narra la persecución y tragedia del pueblo Romaní durante la Segunda Guerra Mundial llevada a cabo por los nazis y sus aliados de un extremo al otro de la vieja Europa. En él se arroja nueva luz sobre la génesis de las políticas nacionales de exclusión del período de entreguerras, el papel crucial que desempeñó la "ciencia racial" y la evolución progresiva de la política genocida nazi.

El registro.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

El filme está narrado con paciencia y rigor, empleando para ello excepcionales imágenes de archivo, procediendo a la identificación de los arquitectos del genocidio y todo abordado desde un riguroso estudio histórico, además de recoger los sobrecogedores testimonios de los últimos sobrevivientes, aquellos niños de los años 30 que vieron su vida truncada por el odio nacionalsocialista. La película recorre los territorios en los que se desarrolló el exterminio y descifra el largo proceso de aniquilación del pueblo Gitano ahondando en las repercusiones actuales del mismo.

Sueños rotos.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

La evidencia que recoge el documental forma parte de un proyecto europeo liderado por la sociedad de producción de documentales Memoire Magnétique y que cuentan con el apoyo de la Fundación para la Memoria de la Shoah.

La película nos presenta en su comienzo el estilo de vida de la población Romaní, yendo más allá de la imagen clásica del carromato o la vida nómada, descubrimos agricultores Gitanos sedentarios, empresarios del tejido industrial integrados en la vida de las ciudades, feriantes, personas sin hogar, pero que, en última instancia tienen en común una forma de vida, unas costumbres y un idioma, el romanó. Esta singularidad se da de bruces con la realidad imperante en la Europa que va desde comienzos hasta mediados del siglo XX y el crecimiento y desarrollo del antigitanismo heredado de siglos pasados.

Una mirada.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

 En el filme, que rezuma memoria Gitana, recuerdo y dolor a lo largo del desarrollo de toda la narración, resalta su honda determinación que va de lo general a lo particular. Destacando la extraordinaria aportación de la experta Henriette Asséo, gracias a su exhaustivo conocimiento del periodo representado, que ayuda a reflejar la imagen que de los Gitanos tenía aquella sociedad, y como fueron identificados como individuos inherentemente peligrosos, implementando para su “tratamiento especial” medidas administrativas y policiales de excepción, para, con la evolución de los acontecimientos, implementar medidas mucho más radicales, como la esterilización forzosa o la deportación. El desarrollo y evolución, al amparo de universidades y administraciones, que jugó la ciencia racial o la biología criminal; dos disciplinas que utilizaron los regímenes fascistas para acelerar los procesos de exclusión, demostrando cómo se apropió el régimen nazi de la eugenesia, incluyéndola en un proyecto más amplio de regeneración del pueblo alemán, añadiendo la dimensión racial propia a su doctrina.

El film se adentra en una segunda parte, los Romaníes se hallan, entonces, en un callejón sin salida; son categorizados, como asociales y en segundo lugar, según el Instituto de Higiene Racial del Dr. Robert Ritter, pertenecientes a una “raza degenerada indoeuropea", el terreno se halla abonado para proceder a la solución final.

Tras las alambradas.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan

Los capítulos tercero y cuarto del documental, centran su objetivo en mostrar una perspectiva de la visión del exterminio de judíos y Romaníes, los puntos en común que presentan y sus especificidades. El camino que siguió el proceso, como después de una primera consolidación en campos de confinamiento para Gitanos en Alemania o en guetos de Polonia, los Gitanos del Reich comienzan a ser enviados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, antes de la llegada de la primavera de 1943, y su internamiento en el Campo para Familias Gitanas en el sector BIIe, el Zigeunerlager, de Birkenau.

Aunque los procesos de persecución son diferentes en los diversos países europeos, la influencia alemana se extendió a otras naciones. El ejemplo francés presentado en el documental es revelador en este sentido. El testimonio de los sobrevivientes; Fata Dedic, Antoine Lagrené, Milka Goman, Willi Horwath, Ceija Stojka o André Pierdon, emociona, enriquece y dignifica la esencia en sí misma del documental.

Memorias Gitanas.
© Idit Bloch y Juliette Jourdan


TESTOMONIOS DE LOS SOBREVIVIENTES
FATA DEDIC
ANTOINE LAGRENÉ
MILKA GOMAN
WILLI HORVATH
CEIJA STOJKA
ANDRÉ PIERDON

Dirigida por IDIT BLOCH y JULIETTE JOURDAN
Escrita por HENRIETTE ASSÉO, IDIT BLOCH y JULIETTE JOURDAN.
Imagen por ÉRIC DARMON y JULIETTE JOURDAN
Sonido de OLIVIER DE NESLE, JÉRÉMY MORELLE, CLAUDIO MARSON, ALBERTO PITOZZI y ZOLTAN RAVASZ
Montaje de IDIT BLOCH
Productor delegado: KUIV PRODUCTIONS
Coproducción: MÉMOIRE MAGNÉTIQUE PRODUCTION
Participación: ANGOA-AGICOA, MINISTÈRE DE LA DÉFENSE, RÉGION ÎLE-DE-FRANCE, ACSE (AGENCE NATIONALE POUR LA COHÉSION SOCIALE ET L'ÉGALITÉ DES CHANCES), CNC. COSIP y PROCIREP

domingo, 2 de abril de 2017

Valea Plangerii (Valley of Sighs) de Mihai Andrei Leaha, Iulia Hossu y Andrei Crisan

Cartel del filme “Valley of Sighs”
© Triba Film

Valea Plangerii (Valley of Sighs) de Mihai Andrei Leaha, Iulia Hossu y Andrei Crisan.
2013, Rumanía, 56 minutos.

Este filme-documental posee un alto valor antropológico, representa un retrato emocionante, dramático y sobrecogedor de la deportación de Romaníes a la región de Transnistria, organizada y perpetrada por el régimen rumano del mariscal Ion Antonescu, durante el transcurrir de la II Guerra Mundial. Como testimonia una anciana Romaní que aparece al comienzo del film, casi la mitad de los que fueron enviados a aquel lugar murieron pronto de hambre, frío o por otras causas.

La película fue realizada por iniciativa del Instituto para el Estudio de las Minorías Nacionales y dirigida por Mihai Andrei Leaha, Andrei Crişan y Iulia Hossu con el asesoramiento científico de Petre Matei, pretende reconstruir el viaje, los lugares y las experiencias trágicas vividas por sus protagonistas durante aquel tiempo.

Iulia Hossu se encargó de realizar las entrevistas a los sobrevivientes recorriendo diversas localidades enclavadas en el condado de Dolj, mientras tanto, Ion Gnatiuc realizó las entrevistas en Transnistria. Este documental representa el comienzo de un proyecto mucho más amplio que tiene como objetivo poner en marcha una plataforma en línea para presentar de manera más profunda cada historia individual.

El testimonio de los sobrevivientes
© Triba Film

El 22 de junio de 1941 la Alemania nazi invadió la Unión Soviética, comenzó una guerra de destrucción. Durante la operación, que se llamó Barbarroja, participaron más de cuatro millones de soldados de las potencias del Eje. Las tropas rumanas y alemanas conquistaron Transnistria, un territorio situado entre los ríos Dniester y Bug, que entonces formaba parte de la Unión Soviética con una población predominantemente ucraniana. Desde 1941 hasta 1944 la región quedó bajo administración rumana. El ataque a la Unión Soviética fue seguido de masacres contra la población judía en Besarabia, Bucovina del Norte y en Odessa, que quedaron ocupadas por tropas alemanas y rumanas. Al mismo tiempo comenzaron las olas de deportaciones de esas regiones a Transnistria. En más de 170 lugares se establecieron campos de trabajo y guetos para judíos y Romaníes. Con respecto a los Gitanos en un principio la orden de Antonescu afectó a todos los nómadas y a los sedentarios que tuvieran antecedentes penales. Pero hubo numerosas excepciones a esta regla. Muchos fueron deportados, incluso teniendo un hogar y sin presentar antecedentes penales, porque las autoridades locales vieron la ocasión de quedarse con sus pertenencias y sus objetos de oro.

Los lugares de internamiento. Una granja.
© Triba Film

En el filme, perfectamente realizado, se observa un contrapunto entre el visionado de los paisajes claros y vacíos y las voces hondas y trágicas de los sobrevivientes. Del mismo modo se enfatiza el contexto histórico a través de la audición de frías voces militares intentando interconectarlas con el dolor de las entrevistas a aquellos que sufrieron la deportación.

Paisaje; silencio y olvido.
© Triba Film

La tristeza del recuerdo vivido, el vacío de las imágenes de paisajes bucólicos actuales donde nada recuerda a lo que allí se vivió, metáfora, de como la Historia se olvidó del pueblo Gitano, la presencia de la ausencia y el dolor de la indiferencia.

Campo yermo
© Triba Film

Al final de la película se muestra una conmemoración en un monumento hecho por la comunidad local en Krasnenkoe, Ucrania. Mediante ello se pretende resaltar la esperanza del esfuerzo que se realiza desde algunos ámbitos, aún minoritarios, por recuperar la memoria y rescatar del olvido el sufrimiento Romaní en Transnistria.

Monumento, recuerdo para luchar contra el olvido
© Triba Film

Dirigida por ANDREI CRISAN, IULIA HOSSU Y MIHAI ANDREJ LEAHA
Edición por ANDREI CRISAN
Producida por ISPM Y TRIBA FILM
Fotografía de ANDREI CRISAN Y MIHAI ANDREJ LEAHA
Música de TAMAS SZELKEL (DAVID TUDORAN)
Asesoramiento histórico PETRE MATEI

viernes, 3 de febrero de 2017

Sidonie de Karin Brandauer

Cartel del filme “Sidonie”
© Karin Brandauer

Sidonie de Karin Brandauer.
1990, Austria/Alemania, 88 minutos.

Esta película para televisión basada en el libro escrito por Erich Hackl “Adiós a Sidonie” cuenta la historia de una niña Romaní, Sidonie Adlersburg.

El 18 de agosto de 1933, en una noche de tormenta, el portero del hospital de la ciudad austriaca de Steyr encontró en la puerta un hatillo y, dentro de él, una recién nacida que dormía. Junto a la criatura envuelta en harapos había una nota escrita, con letra torpe, que rezaba así:
“Me llamo Sidonie Adlersburg y nací en la carretera de Altheim. Busco padres”.

La oficina del menor entregó a Sidonie en régimen de adopción a los Breirather; Hans y Josefa.

Sidonie crece feliz
© Karin Brandauer

 Este es el comienzo de la historia de Sidonie, la niña de piel morena que crecía feliz protegida por esta familia austriaca hasta que los nazis decidieron cambiar el destino de la pequeña.

Sidonie
© Karin Brandauer

 "Sidonie" ha sido, probablemente, una de las mejores películas dirigidas por Karin Brandauer. Narra de manera emocionante la historia de esta niña Gitana y refleja de forma magistral el hecho de crecer en un mundo infantil, en el que recibe el cariño de sus padres adoptivos y de su hermanastro, pero que, también, debe enfrentarse a situaciones de rechazo por parte de sus compañeros de colegio que la hacen sentir "diferente" en una sociedad represiva. A lo largo del metraje del filme se reproducen imágenes de honda carga dramática que conducen a la emoción del espectador hasta el desenlace de la historia.

En el tren
© Karin Brandauer

 No se trata simplemente de un relato cinematográfico más sobre una niña, sino que representa un símbolo de tantas personas cuyos destinos quedaron varados a consecuencia de la persecución nazi. Sidonie personifica, del mismo modo, la continua y constante persecución que los Romaníes sufrieron en la Europa dominada por los nazis durante el Porrajmos.

Sidonie
© Karin Brandauer

REPARTO
ARGHAVAN SADEGHI-SERAGI: Sidonie
KITTY SPEISER: Josefa Breitrather
GEORG MARIN: Hans Breitrather
MICHA REISOBER: Manfred Breitrather
ANDREA ECKERT Madre de Sidonie
FELICITAS RUHM Señora Hinterleitner
JOHANNA MERTINZ Señora Köppl
RUDOLF BUCZOLICH Pastor Bartel

Dirigida por KARIN BRANDAUER
Escrita por ERICH HACKL y KARIN BRANDAUER
Producida por ORF y BAYERISCHER RUNDFUNK
Fotografía de HELMUT PIRNAT

Música de CHRISTIAN BRANDAUER

lunes, 2 de enero de 2017

Papusza de Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze.

Cartel del filme “Papusza”
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze


Papusza de Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze.
2013, Polonia, 131 minutos.

Este drama hiperrealista rodado en blanco y negro narra la vida, aunque no se trate de un film biográfico al uso, de Bronislawa Wajs Papusza poetisa y cantautora Romaní nacida en Polonia en 1910 que logró sobrevivir al Porrajmos. Papusza representa la lucha de una mujer por derribar las múltiples barreras a las que hubo de enfrentarse a lo largo del camino de la vida, valga como ejemplo que de niña tuvo que aprender a leer y a escribir a escondidas. Papusza desafió con ello las normas de su comunidad, y, a pesar de los castigos que sufrió por parte de su familia cada vez que era descubierta y de que le quemaran sus libros, ella se las arreglaba para continuar leyendo en secreto.

Sueños de una muñeca.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

Creció en un Tabor, grupo de Romaníes que llevaba un estilo de vida nómada y que desde hacía siglos recorría los caminos polacos a bordo de sus carromatos; hombres delante, mujeres detrás transportando en ellos las arpas con las que se ganaban la vida. Un hecho trascendental que cambiaría para siempre la vida de Papusza fue cuando en 1949, al grupo se unió un escritor polaco, Jerzy Ficowski, perseguido por el régimen comunista; gracias a él la poeta comienza a transcribir sus poemas en Romanés para que posteriormente puedan ser traducidos y publicados en polaco, con la inestimable colaboración del poeta polaco Julian Tuwim. Isabel Fonseca, en su monumento literario: “Enterradme de pie” reseña que Papusza cantaba a los bosques, a su pueblo, sobre hechos concretos que sucedían en su tabor y también, sobre las penurias que durante la guerra padecieron Gitanos y judíos. Papusza contaba 40 años cuando vio sus poemas y canciones publicados, pero, por desgracia, el éxito editorial conllevaría una desgracia personal para el devenir vital de Papusza, fue acusada de traición por revelar en su obra los secretos de la vida y tradición gitana y por ello excluida de la comunidad Romaní. Privada de sus raíces, pasa el resto de su vida aislada y olvidada.

El tabor.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

El filme relata de forma magistral la trayectoria vital de Papusza y la odisea de los Romaníes polacos a lo largo del siglo XX, a través de secuencias muy cortas que intercalan momentos en desorden cronológico que van desde el nacimiento de nuestra protagonista hasta la década de los 70. Los directores nos van presentando capítulos importantes en la vida de Papusza mientras somos los espectadores los que hemos de ordenar la trama.
           
En la película se entreteje la historia a partir del personaje principal pero se vislumbra todo un mosaico de hechos donde podemos asistir como testigos a la convivencia cotidiana entre Romaníes y gadjé, la llegada de los nazis y con ellos la persecución, el miedo, la muerte… o, tras la guerra, la prohibición del nomadismo impuesta por las autoridades comunistas y lo que esto supuso para la comunidad Romaní polaca. Pero siempre en el centro de la historia, Papusza, a través de sus canciones y poemas podemos sentir el dolor de su alma, de su pueblo, la nostalgia que provoca el mundo que se fue y sobre todo la extraordinaria belleza de la sencillez.
           
Papusza y Ficowski
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

Destacar en la película tanto el guión como la calidad de la fotografía. Como expresa el crítico cinematográfico Javier Ocaña aquellas escenas más expositivas sobre la formación del mito de la poeta resultan las más prescindibles, por el contrario las absolutamente perdurables son aquellas secuencias sin texto, las rodadas en exteriores, con sus cielos nublados al acecho de las almas, una película desigual con un portentoso trabajo de luz y textura. Pedro Moral Martín expone que cada fotograma del filme resulta en sí mismo una obra de arte, donde la luz y la sombra quedan perfiladas y esculpidas con originalidad y destreza. Abundan los picados y los primeros planos, además de escenas filmadas a cámara lenta, con un ritmo contemplativo, así como también, escenas con acción buscando los directores con ello potenciar al máximo el dramatismo de la historia. Paula Arantzazu afirma que este desarrollo de la acción a través de constantes elipsis temporales busca una narrativa emocional en lugar de cronológica, sin embargo, el carácter elegíaco oculta el talento de la escritora.

Dan Fainaru, expone que estamos ante una de las más espectaculares direcciones de fotografía  en blanco y negro de los últimos años.

La historia de Bronislawa Wajs es una tragedia marcada por la rebeldía, la guerra y el rechazo de su gente.
Nadie me comprende,
sólo el bosque y el río.
Aquello de lo que yo hablo ha pasado todo ya,
todo, y todas las cosas se han ido con ello...

Soledad.
© Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze

REPARTO
JOWITA BUDNIK: Bronislawa Wajs Papusza
ZBIGNIEW WALERYS: Dionizy – marido de Papusza –
ANTONI PAWLICKI: Jerzy Ficowski
PALOMA MIRGA: Papusza de joven
ANDRZEJ WALDEN: Julian Tuwin
SEBASTIAN WESOLOWSKI:
ARTUR STERANKO: Czarnecki

Escrita y dirigida por JOANNA KOS-KRAUZE Y KRZYSZTOF KRAUZE

Producida por ARGOMEDIA SP. Z O.O. LAMBROS ZIOTAS

Fotografía de KRZYSZTOF PTAK Y WOJCIECH STARON


Música de JANKANTY PAWLUŚKIEWICZ