domingo, 4 de diciembre de 2016

Gibsy: la historia del boxeador Johann Rukeli Trollmann de Eike Besuden

Cartel del filme “Gibsy”
© Eike Besuden

Gibsy: la historia del boxeador Johann Rukeli Trollmann de Eike Besuden.
2012, Alemania, 89 minutos.

Este docudrama narra la historia del boxeador profesional Romaní Johann Rukeli Trollmann. El joven Rukeli nació cerca de Hannover en 1907. Desde niño soñó con ser campeón de boxeo. A base de esfuerzo, clase y mucho trabajo fue ascendiendo escalafones en el difícil mundo pugilístico alemán de los años veinte, hasta llegar a convertirse en campeón alemán del peso medio el 9 de junio de 1933. Su boxeo ágil y eléctrico lo convirtieron en leyenda, pero… por desgracia, el ascenso deportivo de Trollmann coincidió con la llegada de los nazis al poder en Alemania.

Al ring.
© Eike Besuden

Poco después de la victoria de Trollmann, la Asociación Alemana de Boxeo lo despojó de su título, recientemente ganado, debido a su origen Gitano. En una sociedad en la que los nazis propugnaban la supremacía de la raza aria no podían admitir que un Sinto llegara a ser campeón de boxeo, de este modo lo desposeyeron del título ganado con justicia en el ring.

El combate hacia un sueño.
© Eike Besuden

La respuesta de Trollmann ante esta injusta medida pasará a la historia como una de las más bellas y valientes lecciones de coraje de un ser humano contra el fanatismo racial de los nazis.  

Campeón.
© Eike Besuden

Eike Besuden traza a lo largo de los 89 minutos de metraje la increíble historia de Trollmann, para ello, utiliza fotografías históricas que muestran la vida de los Sinti en el Hannover de la época. Familiares dan testimonio de sus encuentros con Rukeli. Además, la película se fundamenta en artículos periodísticos y diversos documentos, así como en el análisis de la función determinante que ejercía la propaganda durante la Alemania nazi. Como aspecto positivo del filme reseñar que cubre la escasez de material audiovisual sobre el Porrajmos, así como el hecho de relatar la vida del genial boxeador Romaní Johann Trollmann. Por el contrario, la forma elegida de retratar los hechos a través de un docudrama con todas las debilidades que tal elección conlleva.

El combate definitivo. 
La noche que Trollmann derrotó al nazismo.
© Eike Besuden

REPARTO
HANNES WEGENER: Johann Rukeli Trollmann
HANNELORE ELSNER: Friederike Trollmann
FRANK AUERBACH: Ernst Zirzow
ERIK ROSSBANDE: Karl Leyendecker
RAMIN YAZDANI: Schnipplo Trollmann
NORA WAHLS: Olga Trollmann
TIM DOMINICK LEE: Radamm
GUNNAR HABERLAND: Prisionero
THOMAS C. ZINKE: Cornelius
ALEXANDER SWOBODA
CHRISTOPH JACOBI
    
Escrita y dirigida por EIKE BESUDEN
Producida por EIKE BESUDEN
Fotografía de ANDRÉ KRÜGER

Música de FABIAN TEICHMANN

sábado, 22 de octubre de 2016

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati

Cartel del filme 
“Y los violines dejaron de sonar”
© Alexander Ramati

Y los violines dejaron de sonar de Alexander Ramati.
1988, Polonia, 116 minutos.

Esta película tiene el honor de ser uno de los primeros acercamientos del mundo cinematográfico al Porrajmos Romaní, el genocidio sufrido por los Gitanos a manos de los nazis.  El filme representa sobre todo una huida hacia la libertad. La historia nace cuando el escritor y director de cine Alexander Ramati conoce durante una de las sesiones del Tercer Congreso Mundial Romaní celebrado en 1981 en Gottingen a Roman Mirga, polaco y sobreviviente Gitano del Porrajmos, el cual le entregó sus memorias para que Ramati las publicara en primer lugar como una novela del mismo título y posteriormente llevarlas a la gran pantalla.

Dymitr Mirga
© Alexander Ramati

La acción del filme se centra en los Mirga, familia Gitana asentada en la capital de Polonia, Varsovia. La película arranca cuando los protagonistas tocan sus violines en un club nocturno frecuentado por oficiales alemanes, entre los asistentes se encuentra el Dr. Mengele. La historia prosigue su trama hasta que a los Mirga les llega el rumor de que los nazis están deteniendo a los Romaníes con el objetivo de deportarlos a los campos de concentración. La familia escapa hasta el lugar donde vive su Kumpania en las afueras Brest-Litovsk. Al llegar intentan convencer a sus líderes tribales de que no les queda otra salida que la huida hacia Hungría… es en ese momento cuando arranca la acción, hilvanada a través del éxodo desesperado por no caer en las redes de los nazis, hasta llegar al desenlace final del hilo argumental, en el que la libertad se halla en el camino y el camino es la libertad.

La Kumpania
© Alexander Ramati

La trama se halla dividida en dos partes; una primera, de mayor duración, se centra en la vida, costumbres y tradiciones Romaníes durante la desesperada travesía a través de bosques y caminos polacos y ucranianos hasta alcanzar Hungría, y una segunda parte que centra su atención en el interior del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.

La detención
© Alexander Ramati

El experto Carlos Luciano Dawidiuk reseña que esta producción no escapa a las imposiciones del formato de un drama tradicional, esto se evidencia en ciertos estereotipos en torno a la identidad Romaní; en el papel central que juega la historia de amor de los jóvenes protagonistas y el conflicto en torno al ostracismo que sufre el anterior jefe de la Kumpania, por parte del personaje central, pero, sobre todo, en la manera en la que la musicalización busca conducir al espectador hacia ciertos estados de ánimo a fin de generar cierta empatía con los personajes. La película, además, no ahonda en lo traumático, algunos personajes tienden a la caricaturización y hay una ligera tendencia al sobresentimentalismo. Ian Hancock en su libro Danger! Educated Gypsy: Selected Essays sostiene que el filme se encuentra repleto de tergiversaciones y distorsiones de la verdad que hubiera sido más acertado no plasmar.

En Auschwitz-Birkenau
© Alexander Ramati

Pasajes de exposición no del todo conseguidos y personajes unidimensionales desvirtúan el efecto final de este enorme monumento a las víctimas Romaníes de los nazis. 

REPARTO
HORST BUCHHOLZ: Dymitr Mirga
DIDI RAMATI: Wala Mirga
PIOTR POLK: Roman Mirga
MAYA RAMATI: Zoya Natkin
KASIA SIWAK: Mara Mirga
MARNE MAITLAND: Sandu Mirga
BETTINE MILNE: Rosa Mirga
ALDONA GROCHAL: Hermana de Wala
WIESLAW WÓJCIK: Bora Natkin
ERNESTYNA WINNICKA: Madre de Zoya
MARCIN TRONSKI: Josef Mengele
JAN MACHULSKI: Coronel Krüger
ZITTO KAZANN: Mikita
WOJCIECH PASTUSZKO: Koro
JACEK SAS-UHRYNOWSKI: Pawel
ALEKSANDER BARDINI: Greczko Szura

Escrita y dirigida por ALEXANDER RAMATI basado en la novela del mismo título.
Producida por ROBERTS/DAVID FILMS / ZESPOL FILMOWY
Fotografía de  EDWARD KLOSINSKI

Música de LEOPOLD KOZLOWSKI / ZDZISLAW SZOSTAK

lunes, 15 de agosto de 2016

Liberté, Korkoro de Tony Gatlif

Cartel del filme.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif


Liberté (Korkoro) de Tony Gatlif.
2009, Francia, 111 minutos.

Esta película representa un magnífico canto a la libertad, su título Korkoro (la palabra que en romanó significa libertad) retrata de manera veraz y fehaciente lo que significó el Porrajmos para el pueblo Romaní.

Está basada en hechos reales y cuenta la vida de una familia Romaní en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo de la acción dibuja un desgarrador retrato del drama que vivieron los Gitanos durante el Porrajmos. Por otro lado, hemos de destacar el papel trascendental que la música juega en la evolución narrativa.

En el camino.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

            La historia transcurre en el año 1943, el filme comienza cuando un pequeño huérfano, Claude, deambula por el campo tras escaparse de un orfanato antes de ser acogido por Félix Taloche, personaje que encarna al divino loco; un remolino de emociones, un espíritu de la naturaleza y de la libertad. Félix es uno de los miembros de la comunidad de Gitanos protagonista. La familia lleva un estilo de vida nómada y va de un lugar a otro realizando trabajos propios de esta forma de vivir. Estacionan sus caravanas a las afueras de los pueblos con el objetivo de buscar empleo temporal en los viñedos, así como, vender sus mercancías.

Felix y el pequeño Claude
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

 Sin embargo, una nueva ley acaba de ser aprobada en Francia, por la que se prohíbe el nomadismo, declarándolo ilegal. Mientras viajan, el grupo se encuentra con un veterinario de pueblo y al mismo tiempo alcalde del mismo, Théodore, y una joven maestra de escuela Mademoiselle Lundi, que tratan de socorrerles ante la nueva situación imperante en la Francia de Vichy. Théodore para evitar la detención del clan les vende a un precio irrisorio una vivienda que había sido de su padre. Se ven así obligados a ir en contra de sus ancestrales costumbres, pero no tienen otro remedio pues de este modo evitan ser detenidos e internados en campos de concentración. La familia intenta adaptarse a su nueva forma de vida y a los recelos que despiertan entre los lugareños franceses, que los consideran poco menos que ladrones comunes. Theodore y Lundi son detenidos por pertenecer a la Resistencia francesa, este hecho desencadena que los Romaníes, acompañados de Claude, sean obligados a echarse a vivir de nuevo al camino. La policía y el destino caen sobre ellos.

Theodore y Claude.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Destacar que Gatlif no oculta el importante papel desempeñado por la gendarmería francesa en la detención de los Romaníes. Si los alemanes con sus ametralladoras y perros acechan en los perímetros de la trama, los franceses ocupan el centro de la misma.

La detención.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Esta película está basada en un testimonio del historiador Jacques Sigot sobre Taloche. Taloche fue internado en Montreuil-Bellay hasta que fue liberado después de comprar una pequeña casa a través de un notario. Pero Taloche no podía soportar permanecer en un lugar y después de regresar al camino intentó volver a su país de origen, lo detuvieron de nuevo y posteriormente desapareció en Polonia.

Tras las alambradas.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

Tras las alambradas.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif


El humanismo, la resistencia, la tolerancia y la solidaridad son valores magnificados por la película de Tony Gatlif, que hacen frente a la barbarie del racismo.

Mademoiselle Lundi, no miró a otro lado.
© Delphine Mantoulet y Tony Gatlif

El director Tony Gatlif cuya madre era Romá afirma: "Es importante que aquellos que no lo saben, conozcan que los Gitanos fueron deportados en Francia y en toda Europa. Es necesario que los jóvenes lleguen a conocer al pueblo Gitano desde su interior. Que descubran las leyes del mal de 1912 (fecha de la implantación legislativa de la obligación para los Romaníes de portar las tarjetas de identidad antropométrica) en contra de la Gitanos, y las leyes de Vichy, durante la II Guerra Mundial que prohibieron el nomadismo en el territorio nacional: leyes que los condujeron a los campos de concentración franceses, de los cuales algunos no salieron de allí hasta 1946 o a los campos de exterminio nazis".

REPARTO
JAMES THIERRÉE: Félix Taloche
MARC LAVOINE: Théodore Rosier
MARIE-JOSÉE CROZE: Mademoiselle Lundi
MATHIAS LALIBERTÉ: El pequeño Claude
CARLO BRANDT: Pierre Pentecôte
RUFUS: Fernand
ARBEN BAJRAKTARAJ: Darko
GEORGES BABLUANI: Kako
ILJIR SELIMOSKI: Chavo
KEVYN DIANA: Zanko
BOJANA PANIC: Tina
RAISA BIELENBERG: Puri Dai
THOMAS BAUMGARTNER: Tatane

Escrita y dirigida por TONY GATLIF

Producida por DELPHINE MANTOULET y TONY GATLIF

Fotografía de  JULIEN HIRSCH


Música de DELPHINE MANTOULET y TONY GATLIF