viernes, 22 de marzo de 2019

Ein einzelner Mord de Karl Fruchtmann

Cartel del filme “Ein einzelner Mord ”
© RB Productions 

Ein einzelner Mord de Karl Fruchtmann.
1999, Alemania, 85 minutos.

Este docudrama narra el terrible asesinato del Romaní Anton Reinhardt, acaecido el sábado de Pascua de 1945, unas pocas semanas antes del final de la guerra. El filme refleja a partir de un destino individual la enorme magnitud del genocidio contra los Gitanos durante la época nazi. Karl Fruchtmann recurrió a archivos e informes originales y, gracias a ellos, logra reconstruir los dos últimos días en la vida de Anton Reinhardt, además, los complementa con testimonios de perpetradores y testigos. El director afirma que su propósito no fue otro que el de "esforzarse por ser lo más justo posible".


Anton Reinhardt
© Dokumentations und Kulturzentrum 
Deutscher Sinti und Roma 


El 25 de agosto de 1944, Anton Reinhardt , un muchacho Gitano de 17 años, por orden de investigadores raciales nazis fue conducido al hospital municipal de Waldshut, en ese lugar tenían previsto esterilizarlo contra su voluntad, pero, Anton se las arregló para escapar antes de que los médicos procedieran. En su huida caminó más de 100 kilómetros, su destino, alcanzar la frontera suiza donde esperaba conseguir la protección contra sus perseguidores. Al amanecer de uno de aquellos días de escapada y muy cerca del paso fronterizo, se lanzó al agua desde el puente del ferrocarril cerca de Coblenza, Antón nadó a través del Rin y logró llegar a suelo suizo. Mas, la policía suiza pronto lo detuvo. Un documento de las autoridades policiales indicaba que a Anton Reinhardt lo arrestaron en Coblenza el 25 de agosto de 1944 a las 8.30 pm por "cruzar de forma ilegal la frontera". A las 9 pm lo condujeron a la cárcel del condado en Zurzach, a seis kilómetros de distancia. Aunque, durante el interrogatorio, Anton afirmó que muchos de sus familiares habían sido deportados a Auschwitz, que había huido debido a su inminente deportación y temía que, si lo devolvían a suelo alemán, lo castigarían por intentar huir. Las autoridades suizas le negaron asilo y lo obligaron a regresar a Alemania. Pidió que, al menos, lo dejaran cruzar la frontera en un lugar favorable para no ser inmediatamente atrapado.

Sin embargo, pronto lo detuvieron, en un principio lo enviaron al campo de seguridad de Schirmeck-Vorbruck. Desde allí pudo enviar varias cartas oficiales a sus padres. Su madre recordó haberle enviado ropa a Schirmeck, cuyo recibo confirmó en una de sus cartas.   

Poco antes del final de la guerra, Anton logró escapar, pero, fue arrestado el Viernes Santo de 1945 cerca de Bad Rippoldsau al norte de la Selva Negra por una unidad del "Volkssturm". En lugar de entregarlo a la policía, el SS Hauptsturmführer Karl Hauger procedió a interrogarlo en un "Standgericht" improvisado.  El resultado quedó claro desde el comienzo del mismo: a Anton Reinhardt lo "condenaron" a muerte. El capitán Franz Wipfler, el oficial responsable de la unidad Volkssturm, confirmó la terrible sentencia con su firma.

A la mañana siguiente, a Reinhardt lo llevaron hasta un bosque cercano. Los testigos informaron que Anton gritaba desesperado, asustado… llamando a su madre. Lo obligaron a cavar su propia fosa, luego, Hauger lo asesinó de un disparo.

La película de Fruchtmann representa un monumento cinematográfico en el sentido clásico, un grito que rompe el silencio que ha cubierto desde el fin de la guerra mundial la memoria del sufrimiento del pueblo Gitano durante la época nazi.

Pero esta historia no acaba ahí, en 1959, la justicia alemana juzgó a Hauger y a otro acusado, Franz Hindenburg Wipfer, al primero lo sentenciaron a siete años y medio de prisión, al segundo a cuatro años. Después de dos meses entre rejas, a Hauger le concedieron la libertad condicional y Wipfler nunca más regresaría a la cárcel. Finalmente, la sentencia quedó derogada en 1960 por el Tribunal Federal, porque no se pudo probar  "un asesinato realizado con crueldad".

REPARTO
DAVID CESMESI: Anton Reinhard
MONICA BLEIBTREU: Madre de Anton Reinhard
CHRISTIAN DOERMER: Karl Hauger
AUGUST SCHMÖLZER:Franz Hindenburg Wipfler
STEFAN BORN: Michael Maier
PETER LOHMEYER: Josef Iberl
MICHAEL KÖNIG: Gerhard Vollmond
CLAUS FUCHS: Wilhelm Popp
MICHAEL DERDA: Rieffel sen.
MARKUS HERING: Max Kubach
GÜNTER BOMMERT: Gögel

Dirigida por KARL FRUCHTMANN
Escrita por KARL FRUCHTMANN
Asistente de guión ANNA SLABA
Editada por DIETLIND FRANK
Producida por JUTTA BOEHE. RB PRODUCTIONS
Fotografía de LOTHAR E. STICKELBRUCKS
Música de SCHNUCKENACK REINHARDT

viernes, 22 de febrero de 2019

Nezapomeňte na tohle děvčátko de Miroslav Bárta

Nezapomeňte na tohle děvčátko
© CZECHOSLAVAK FILMS

Nezapomeňte na tohle děvčátko de Miroslav Bárta.
1960, Checoslovaquia, 5 minutos.

Este cortometraje documental rodado en blanco y negro representa un testimonio único sobre la persecución nazi de los niños Romaníes durante la Segunda Guerra Mundial. El tema central, el campo de concentración de Lety u Písku, lugar donde internaron a un gran número de gitanos de Bohemia y Moravia en el transcurso de la ocupación alemana de Checoslovaquia. El filme, dirigido por Miroslav Barta, se grabó en 1960. Con esta película, el director acudió a diversos festivales cinematográficos internacionales y durante un año fue exhibida en salas de cine de Praga.

Lety u Písku 1960
© CZECHOSLAVAK FILMS

El corto comienza con una serie de imágenes únicas en el sitio donde se encontraba el campo de concentración de Lety, continúa con la imagen de la fotografía de una niña sonriente, no te olvides de esta chiquilla, de su mirada. Posteriormente, se puede ver el estanque de Lipeš, rodeado de un solitario prado y huellas de los cimientos de una antigua construcción. Junto al borde del bosque hay una cruz de madera con una corona de espinas.

Los niños
© CZECHOSLAVAK FILMS

En 1942 había dos campos de concentración de Gitanos en el Protectorado. Uno se ubicaba en Lety, Bohemia, cerca de Písek y el otro en Moravia en Hodonín u Kunštátu.. Fotografías del campo de aquella época acompañan la narración junto a música de violín dibujando el dolor de lo que en ese lugar sucedió. Y los niños, fotos de grupos de niños, inocencia en sus miradas bajo la alargada sombra de un vigilante del campo. Poema del alma, soledad del silencio, nunca olvides los ojos de aquella niña. La narración termina: "Luego se llevaron a los niños. Se los llevaron para “salvarlos”. Se los llevaron a Auschwitz. Los llevaron a un edificio con ventanas. Les ordenaron que se desnudaran y se quitaran los zapatos, y entonces, entonces nadie los volvió a ver. No olvides, no te olvides de los niños, de aquella pequeña niña”.

Nunca te olvides de esta niña.
© CZECHOSLAVAK FILMS

Dirigida por MIROSLAV BÁRTA
Producida por CZECHOSLAVAK FILMS
Fotografía de JAROSLAV SULC
Edición de MARIE KRIZKOVA

viernes, 18 de enero de 2019

Een Stukje Blauw in de Lucht de Bob Entrop

Cartel del filme “Een Stukje Blaw in de Lucht”
© SOL FILMprodukties

Een Stukje Blauw in de Lucht de Bob Entrop.
2007, Holanda, 105 minutos.

Este documental dirigido por Bob Entrop es una de las tres películas que el genial director holandés ha dedicado al pueblo Romaní.

Settela
© SOL FILMprodukties

Este profundo filme arranca su narración con la imagen de unas antiguas vías de tren, camino de hierro que condujo a tantas personas hacia el infierno de los campos de concentración. El eje del filme es la conmovedora historia de doce personas que sobrevivieron al Porrajmos (Kernla Houssidin-Crunholz,Twajo Weiss, Tommili van Brabant, Rinus Vos, Lily van Angeren-Franz, Tinus Van Mullem, Zoni Weisz, Sani van Mullem, Jozef Petalo, Bluma Schattevoet, Lalla Weiss, Roger Moreno, Kokalo Weis, Hannes Weiss). Hablan de su sufrimiento, del dolor, del silencio y del vacío que les dejó el regreso a la vida desde aquel infierno. En imágenes y vivencias conmovedoras, el espectador es absorbido por un relato que durante tanto tiempo ha permanecido silenciado.

Triska Trío en Amsterdam
© SOL FILMprodukties

Bob Entrop lleva a cabo con maestría y respeto una película única y especial, porque los hombres y mujeres que hablan en ella lo perdieron prácticamente todo; su vida anterior a la guerra, su familia... después de todos estos años, la mayoría de ellos rehicieron su camino, una nueva familia llena de hijos y nietos, pero donde la honda herida de lo sufrido se revive cada día y cada noche y en la que tras esa oscuridad siempre se presenta la vida. Como se dice en un momento del film: "Un Romaní puede parecer feliz por fuera, pero en realidad llora en su interior".

En Birkenau
© SOL FILMprodukties

La película representa un viaje estremecedor en el tiempo. En el presente viajamos con varios sobrevivientes a Auschwitz-Birkenau y, al mismo tiempo, viajamos con los demás al pasado, al tiempo en que los Gitanos murieron asesinados por los nazis y sus colaboradores.

Entrop ha realizado un documental de gran interés, tanto cultural como humano.

Dirigida por BOB ENTROP
Producida por SOL FILMprodukties
Fotografía de BOB ENTROP
Investigación de LALLA WEISS
Sonido de KEES VAN GOOL y WOUTER WEBER
Montaje de XANDRA SCHIPPERHEIJN y BOB ENTROP

sábado, 15 de diciembre de 2018

Un camp Tzigane où il ferait bon vivre de Cédric Condom

Cartel del filme “Un camp Tzigane où il ferait bon vivre”
© KILAOHM PRODUCTIONS

Un camp Tzigane où il ferait bon vivre de Cédric Condom.
2006, Francia, 58 minutos.

El documental comienza con la bucólica imagen de un campo abierto en la bifurcación de dos caminos a la luz de un día soleado, Nicolas Koukas (teniente-alcalde de Arles) explica que en ese lugar estuvo emplazado el campo de Saliers y que allí internaron, entre junio de 1942 y agosto de 1944, a casi 700 Romaníes. Este filme recorre la historia de este sitio olvidado, ahora desaparecido físicamente y que ya tan sólo existe en la memoria de algunos ex internados de Saliers. Una ceremonia ante el monumento que recuerda a los que allí estuvieron internados durante la II Guerra Mundial, niños que ponen flores y el emocionado canto del Gelem Gelem dan comienzo al desarrollo del film.

Construcción de una cabaña camarguesa
© KILAOHM PRODUCTIONS

El documental permite descubrir el trabajo del fotógrafo Mathieu Pernot, autor del libro “Un camp pour les bohémiens” en el que se recoge toda la historia de este infame lugar. Del mismo modo se pone de manifiesto que la persecución hacia los Gitanos no comenzó con la invasión de Francia por parte de los nazis sino que mucho tiempo antes, concretamente con la ley de 16 de julio de 1912, las autoridades francesas habían obligado a los nómadas a portar consigo un carnet antropométrico de identidad que debían mostrar a las autoridades municipales o policiales “para llevar un control regular de estas personas”, ¡esta obligación no desapareció de Francia hasta el año 1969! El documental también se enriquece con la aportación de la historiadora Marie-Christine Hubert, autora de “Les tziganes en France, 1939-1946”.

Carnet antropométrico de un muchacho.
© KILAOHM PRODUCTIONS

El origen del campo de Saliers hemos de buscarlo cuando el gobierno de Vichy, en respuesta a las críticas internacionales, se propuso construir “un campo modelo” en la Camargue para internar en él a los Romaníes, con el pretexto, absurdo por otra parte, de que se consideraba a esta región "la cuna de la raza gitana". Las autoridades colaboracionistas confiaron el proyecto a un arquitecto, autor de diversos monumentos históricos, que quiso darle la apariencia de "un pueblo agradable", un campo "donde sería bueno vivir”: en los planos encontrados en los archivos, pequeñas siluetas deambulan en un espacio boscoso con una iglesia, un presbiterio, una escuela... Del proyecto inicial solo se llevarán a cabo los barracones; "Cabañas camarguesas" con piso de tierra, sin agua ni electricidad. Aquí fue donde cientos de familias quedarán internadas, arrancadas por la fuerza de sus carromatos con el propósito de "sedentarizarlos". Un lugar donde sufrirán escasez de alimentos y de ropa, se verán obligados a llevar a cabo trabajos forzados: los "internos"  trabajarán para los agricultores locales por una miseria de jornal. Muchos de los niños serán arrancados de sus familias para ser reubicados por la asistencia pública o internados en hospicios.

Campo de Saliers
© Cercle Shoah

El campo lo bombardearán los estadounidenses en agosto de 1944, y se cerrará oficialmente en octubre de ese año. Diez años más tarde, el lugar, olvidado, servirá de telón de fondo para el director de cine Henri-Georges Clouzot para rodar su película “El salario del miedo”.

Será necesario esperar sesenta y cuatro años para que se inaugure un monumento en recuerdo de aquellos Romaníes que estuvieron allí internados. Este documental supone un enorme trabajo de recuperación de la memoria histórica aportando un discurso sobrio sobre esta página desconocida de la historia.

Cuenta con el testimonio de los sobrevivientes Rosa Winterstein, Berthe Reinhardt, Charles Taïcon, Isabelle Campos, Germaine Campos. Y la colaboración de Nicholas Koukas, Rémy Bouder, Mathieu Pernot, Marie-Christine Hubert, Veronique Labbé y Paulette Ouziak.

Memorial de los Gitanos en Saliers
© Photos UH

 Dirigida por CÉDRIC CONDOM.
Guión de EMMANIEL MIGEOT.
Imagen de CÉDRIC CONDOM.
Producida por KILAOHM PRODUCTIONS / FONDATION POUR LA MÉMOIRE DE LA SHOAH.
Música de K MÚSICA
Montaje musical de DJ Crow

sábado, 10 de noviembre de 2018

Es ging Tag und Nacht, liebes Kind de Katrin Seybold y Melanie Spitta

Cartel del filme “Es ging Tag und Nacht, liebes Kind”
© KATRIN SEYBOLD FILM GMBH  y ZDF

Es ging Tag und Nacht, liebes Kind de Katrin Seybold y Melanie Spitta.
1982, Alemania Federal, 75 minutos.

Este documental centra su narración en torno a la vida y cultura de los Sinti que viven en Alemania, en cuyo devenir la tradición oral ha jugado un papel importantísimo. Sobrevivientes del Porrajmos hablan acerca de su terrible experiencia durante los años del Tercer Reich su persecución, encarcelamiento y asesinato a manos de los nazis de muchos de sus familiares. En el otoño de 1981, por primera vez en casi 40 años, emprendieron un viaje hasta el "Zigeunerlager" de Auschwitz-Birkenau, acompañados por la cámara y la magistral dirección de Katrin Seybold y Melanie Spitta.

El filme también se hace eco de las políticas oficiales tras el final de la guerra y el periodo de reconstrucción de Alemania, que denegó el derecho a compensaciones y reparaciones por el daño sufrido por pueblo Romaní durante los años del nacionalsocialismo.

En palabras de Katrin Seybold durante una entrevista en una de las proyecciones del documental en el Filmmuseum de Munich: “El pueblo nómada Sinti conserva su propia historia al compartir sus experiencias. Las narraciones mantienen vivo el pasado, tanto el suyo propio como el de la persecución sufrida. Los muertos forman parte de su vida. Los Sinti no necesitan estadísticas, ni evidencias empíricas, ni documentos históricos, su conocimiento es diferente. El contexto mismo de la experiencia emerge a través de la vida, en este filme la vida viene representada por medio de los sobrevivientes. Hemos intentado reflejar todo esto en el filme. No se trata de una película más sobre Auschwitz, sino que se centra en las personas que sufrieron y padecieron Auschwitz.”

Sobrevivientes Romaníes en Birkenau.
© KATRIN SEYBOLD FILM GMBH  y ZDF

 En el documental aparecen Hans Braun, Wanda Pranden, Melanie Spitta, Wilhelm Spindler, Anton Fojn, Walter Winter y la familia Lehmann.

Dirigida por KATRIN SEYBOLD Y MELANIE SPITTA
Guión de MELANIE SPITTA
Cámara: HEINER STADLER y ALFRED TICHAWSKY
Montaje: ALFRED TICHAWSKY
Producida por KATRIN SEYBOLD FILM GMBH  y ZDF
Música de DUO Z, GEORGES BOULANGER, RUDKO KAWCZYNSKI y TORNADO ROSENBERG


domingo, 23 de septiembre de 2018

Unter den Brettern hellgrünes Gras de Karin Berger

Cartel del filme “Unter den Brettern hellgrünes Gras”
© NAVIGATOR FILM

Unter den Brettern hellgrünes Gras de Karin Berger.
2005, Alemania, 52 minutos.

El documental se centra en las vivencias de la sobreviviente del Porrajmos Ceija Stojka. Siendo niña los nazis la deportaron e internaron, junto a toda su familia, en campos de concentración y exterminio por haber nacido Romaní; Auschwitz-Birkenau, Ravensbrück y Bergen-Belsen  quedaron para siempre marcados a fuego en su memoria. El filme es en sí mismo un encuentro, una película que se basa casi en su totalidad en la palabra hablada; donde las imágenes, que en ocasiones resultan duras e intensas, aunque renunciando a mostrar las "imágenes del horror" propias de tantos y tantos documentales de esta temática. Como señala Constantin Wulff el objetivo que persigue el documental no es otro que el de confrontar al espectador con la imagen-magnificencia del lenguaje ante la complejidad de la memoria vivida.

Ceija Stojka
© NAVIGATOR FILM

La película, según Christoph Huber, resulta conmovedora, tanto emocional como conceptualmente y plasma el triunfo de la vida sobre la barbarie.

Por otro lado, reseña Maichel Teichmann, Karin Berger logra darle a la palabra el espacio necesario para que los matices y la riqueza de las imágenes funcionen en el lenguaje de Ceija Stojka. Al mismo tiempo, se refleja la rica tradición narrativa oral de los Romaníes, que dio lugar a una forma de arte que ha prosperado durante siglos prácticamente en el anonimato. Ceija Stojka encarna esa tradición en su forma más vital. Sin embargo, en el caso de "Unter den Brettern hellgrünes Gras ", no es una poesía eufemística, sino que muestra el horror de manera impactante en las experiencias y sentimientos de una niña de diez años. Basten como prueba el sufrimiento de los cinco terribles años en los campos de concentración y las dramáticas experiencias que le acaecieron en Bergen Belsen, justo cuando llegó el momento de la liberación inminente, Ceija Stojka pensó que, la liberación, era otra mentira, que aquello no era real. Cuando pudo constatar que sí, que por fin era libre, la felicidad resultó abrumadora. Sin embargo, las dificultades para hacer frente a la dura experiencia soportada, pronto dominaron el entusiasmo inicial. "Volver a la vida siempre estuvo asociado con un profundo sentimiento de dolor". Las constantes preguntas del porqué todo aquello le había ocurrido y un asfixiante sentimiento de culpabilidad persiguió a la joven Ceija Stojka tras sobrevivir al infierno nazi y fue en el arte donde finalmente encontró una forma de expresar, procesar e intentar cauterizar el dolor de su alma.

Pintura realizada por Ceija Stojka
© Ceija Stojka

Con este filme Karin Berger creó una impresionante película de retratos y un importante y valioso documento histórico.

Ceija Stojka
© NAVIGATOR FILM

Dirigida por KARIN BERGER
Guión de KARIN BERGER
Consejo dramatúrgico: CONSTANTIN WULFF
Cámara y sonido JOERG BURGER y KARIN BERGER
Producida por NAVIGATOR FILM. JOHANNES ROSENBERGER

Música de CEIJA STOJKA  y HOIDA STOJKA

martes, 14 de agosto de 2018

Als Unku Edes Freundin war de Helmut Dziuba.

Cartel del filme “Als Unku Edes Freundin war”
© DEFA

Als Unku Edes Freundin war de Helmut Dziuba.
1981, Alemania Oriental, 67 minutos.

Este conmovedor filme forma parte de la segunda entrega de una trilogía ("Red Necktie" 1978, "Jan auf der Zille" 1986), filmada por el director Helmut Dziuba, en la que la idea central es la de los destinos infantiles durante los años de la República de Weimar y el nacionalsocialismo en Alemania. El desarrollo de la trama destaca por la propuesta de ideas antirracistas de una manera reflexiva y entretenida, dotada de una profunda sensibilidad en cada una de las imágenes, y resultando aconsejable su visionado, especialmente, para los espectadores más jóvenes.

Unku
© DEFA

Este relato sitúa su marco temporal a finales de la década de 1920 en Berlín. Ede, un muchacho alemán de doce años perteneciente a la clase obrera, quiere ganarse algo de dinero como vendedor de periódicos, pero para ello necesita comprarse una bicicleta aunque no dispone del dinero suficiente. Un día, llegan a la cuidad coloridos carruajes tirados por hermosos caballos, entre los recién llegados se encuentra una muchacha Gitana, Unku, que pronto establece un lazo de amistad con Ede. El joven muchacho escucha las calumnias y ataques a los que los Romaníes están expuestos continuamente. Pronto él mismo sentirá en su piel todos esos prejuicios: su padre, desempleado en esos momentos, le prohíbe tratar con la niña, del mismo modo su pandilla insulta a su nueva amiga…

Ede y Unku
© DEFA

La crítica contemporánea elogió la película por: "La belleza discreta con la que se captan claramente las situaciones políticas del momento y la comprensión total de los personajes del filme, interrelacionándolos con los valores morales universalmente validados y simbolizados en: la amistad, la cohesión, el sentido de comunidad, la solidaridad y el respeto mutuo".

El valor de la amistad
© DEFA

La atmósfera que se respira a lo largo de todo el film y el conmovedor y ágil estilo narrativo, en el que se entremezclan tanto la comedia como el drama, hacen que la película posea matices de los que difícilmente se puede escapar.

El valor de la amistad
© DEFA

 La historia, impresionantemente filmada, está narrada de una manera simple y alegre, resultando interesante no sólo por su contenido, sino también por lo cinematográficamente bien contada que está. Destacan la fotografía de Helmut Bergmann y la música de Christian Steyer que traducen la alegría y la belleza del estilo narrativo.

Fotografía de Erna Lauenburger Unku 
en la década de 1930.
© Weltzel Hanns y la Gypsy Lore Society.

Pero, se preguntará usted, atento lector, si cronológicamente la acción se sitúa durante la República de Weimar, qué conexión existe con el Porrajmos si los nazis no llegaron al poder hasta 1933. La respuesta se halla en Unku, el personaje  de la niña Gitana, protagonista primeramente del libro de la escritora Grete Weiskopf-Bernheim (cuyo pseudónimo era Alex Wedding) y que en 1931 publicó: “Ede und Unku” y posteriormente del filme de 1981 de Helmut Dziuba, pues bien este personaje está basado en una niña real llamada, Erna Lauenburger que fue una joven Romaní alemana que nació el 4 de marzo de 1920 en Berlín-Reinickendorf (Alemania).

Erna y su familia vivieron en la década de los años veinte en la capital alemana pero, en la década de los treinta, se mudaron a Magdeburgo. Erna, se casó con Otto Schmidt
El 12 de Abril de 1939, Unku de 19 años de edad, fue citada por la policía judicial, la interrogaron y le tomaron sus huellas dactilares, quedó registrada dentro de un enorme archivo que los nazis y más concretamente el Dr. Robert Ritter de la “Unidad para la Investigación de la Higiene Racial” estaban realizando a los Romaníes que vivían en el Reich, por el mero hecho de su origen Gitano.

Después de la publicación de decreto de 17 de octubre de 1939 obligaron a Unku y a muchos Romaníes del Reich a firmar un documento por el que se les prohibía cambiar de lugar de residencia.

En 1941, los nazis clasificaron a Unku como "gitana mestiza”. Unku tuvo dos hijos, Marie y Bärbel. Erna fue recluida en el campo de confinamiento de Gitanos de Magdeburgo, donde compartía su vida con otros cientos de Romaníes.

A primeros de marzo de 1943, Unku y su familia junto al resto de Romaníes de Magdeburgo, fueron deportados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Erna se convirtió en la prisionera Z-633 y sus hijos; Marie Z-635 y Bärbel Z-634.

Debido a las duras condiciones de vida en Birkenau falleció su hija Marie, Erna no pudo superarlo y cayó en un estado de profundo deterioro, de tal manera que la trasladaron desde el Zigeunerlager de Birkenau a la enfermería del campo, hecho éste que empeoraba la situación, en Birkenau ir a la enfermería no significaba curación sino muerte.

Erna Lauenburger Unku murió en Birkenau el 2 de julio de 1943.

Después de la finalización de la II Guerra Mundial, Grete Weiskopf añadió en su libro algunas reflecciones sobre el destino de Unku y los suyos: “¿Qué fue de Unku, la abuela Turant y todos los primos? ¡Mejor no preguntes! Temo que mis amigos Gitanos ya no estén vivos. Los bárbaros de Hitler persiguieron a judíos y a gitanos. Los gasearon y fusilaron como si no fueran humanos, como si ni tan siquiera fueran animales.”

Cuando visionen la extraordinaria película de Helmut Dziuba acuérdense de Erna Lauenburger Unku, una muchacha Gitana, en ella, en su sacrificio va nuestra vida y nuestra razón de ser, para que nunca olvidemos lo que ocurrió y sirva de aprendizaje para el presente y para el futuro.

Libertad
© DEFA

REPARTO
JACQUELINE ODY: Unku
AXEL LINDER: Ede
MICHAEL FALKENHAGEN: Max
NINA STARITZ: Lisa
MARTIN TRETTAU: Padre Sperling
CHRISTOPH ENGEL: Ingeniero Ötz
THOMAS JAHN: Schaljapin
INGO KLEINLEIN: Rubio
HARDY KORDIAN: Rollmopswilly
LOTTE LOEBINGER: Abuela Gitana
STEFFEN SALICH: Orje
CHRISTA LÖSSER: Würfelbudenfrau
GERD GRASSE: Heinrich

Dirigida por HELMUT DZIUBA
Guión de HANS-ALBERT PEDERZANI basada en la novela de Alex Wedding “Ede und Unku”
Producida por DEFA, Gruppe Berlin
Fotografía de HELMUT BERGMANN
Música de CHRISTIAN STEYER